


Las regatas
de flota para los Optimist C y Escuelines fue otro de los momentos más
esperados ya que la competitividad entre los regatistas fue máxima, ya que para
algunos era su regata de despedida, la próxima temporada estarán en la flota de
Optimist B, y querían demostrar que ya están preparados para dar el salto de
categoría. Los bautismos de mar, con los Optimist y sobre todo con el Snipe,
fue otro de los momentos más interesantes de la jornada matinal, ya que muchos
tuvieron su primera oportunidad de poder salir a navegar en un barco de vela
ligera.
Pero sin
lugar a dudas la regata de flota, con los barcos Gamba, fue el momento más
esperado ya que no sólo era una regata al uso, sino algo más, ya que las
tripulaciones debían ir disfrazadas, siendo ese el elemento más importante para
llevarse el trofeo como ganador de la prueba. Desde piratas hasta moscas
amariposadas, pasando por raperos y, sobre todo, los ‘bebés’ fueron
el gran espectáculo de la mañana. Los raperos se impusieron en el área
deportiva, aunque el mejor disfraz fue para los chicos del equipo de
‘bebés’. La regata virtual de Tácticat fue otro de los puntos
de los que nadie quería pasar de largo y demostrar que en la red era tan buenos
como en el mar. Sucedió algo parecido en Radio Control, con una gran
participación, con regatas muy competitivas y llenas de rivalidad, como paso de
baliza muy ajustados y emocionantes. La paella daba paso y, a su vez, el punto
y final a la primera parte de la fiesta de ValenciaVela, ya que las actividades
continuarían por la tarde con los talleres.
Pero sin
lugar a dudas, el gran momento del día llegaba por la noche, con la gala del
Real Club Náutico de Valencia, en la que se distinguió a los socios que
cumplían los 25 y 50 años, entregándoles la medalla de plata y oro,
respectivamente. También se hizo entrega de los trofeos a los vencedores, en
sus respectivas clases, dentro de los trofeos organizados por el club;
Presidente, Primavera, Capitán de Flota, Altura y también a la flota Platu 25
del RCNV.
La velada
tuvo su colofón, su punto más álgido en el momento en el que se rindió un
cálido homenaje a una de las personas más significativas del club, Don
Francisco Balaguer. La regatista de 420, Águeda Suria, leyó un manifiesto en
nombre de los todos los regatistas del club en el que le agradeció el esfuerzo y
dedicación por y para la vela. El presidente del club, Manel Casanova, le
entregó una placa recordando ese emotivo acto.
El fin de fiesta la puso la magia que hizo las delicias de los más peques para, posteriormente, un castillo de fuegos artificiales echaba el telón a ValenciaVela 2008, aunque la fiesta tuvo continuidad con la disco móvil bajo piscina, además de poderse dar un chapuzón en la piscina del club para mitigar el calor.